La Society for Integrative Oncology (SIO) y la American Society of Clinical Oncology (ASCO) han recomendado, en una nueva guía publicada en el Journal of Clinical Oncology, las intervenciones basadas en mindfulness para tratar la ansiedad y la depresión en pacientes con cáncer.

Scott-T.-Tagawa

Scott-T.-Tagawa

Según informa la revista New Medical, las principales recomendaciones de la guía son para intervenciones como el programa MBSR, que abordan la reducción del estrés con técnicas basada en la atención plena, la meditación y el movimiento consciente. Estas intervenciones han sido recomendadas en todos los ámbitos para tratar los síntomas de ansiedad y depresión en pacientes en tratamiento activo y después del tratamiento de cáncer.

Sensación de control

«Las intervenciones basadas en terapias de mente y cuerpo no solo brindan herramientas para controlar los síntomas de ansiedad y depresión de los pacientes, sino que también pueden ofrecerles una sensación de control sobre su enfermedad, que sabemos que puede ser útil para los pacientes que tienen que gestionar un tratamiento complejo«, explica el expresidente del Comité de Medicina Basada en Evidencia de ASCO, Scott T. Tagawa.

«A lo largo de los años hemos observado un aumento constante del interés de los enfermos de cáncer por estas terapias, pero algunos obstáculos han impedido a los pacientes acceder a ellas», declara la copresidenta de la directriz SIO-ASCO, Julia Rowland.

La oncología integrativa es un campo de la atención oncológica centrado en el paciente y basado en pruebas científicas que utiliza prácticas mentales y corporales, productos naturales y/o modificaciones del estilo de vida de diferentes tradiciones junto con los tratamientos oncológicos convencionales.

Mejor calidad de vida

Esta forma de tratamiento pretende optimizar la salud, la calidad de vida y los resultados clínicos a lo largo de toda la atención oncológica y capacitar a las personas para prevenir el cáncer y participar activamente antes, durante y después del tratamiento.

«El objetivo de estas directrices es informar al mayor número posible de médicos y personas que viven con cáncer sobre dónde se encuentra la evidencia para apoyar los mejores resultados clínicos posibles para todas las personas con cáncer. Creemos que esta última directriz lo consigue para quienes padecen síntomas de ansiedad y depresión», añade la presidenta de la SIO, profesora de Oncología en la Universidad de Calgary y copresidenta de la directriz, la doctora Linda E. Carlson.