Los beneficios del Mindfulness a nivel personal han sido ampliamente avalados por los estudios científicos, pero su efecto sobre el favorecimiento de una conducta más generosas hacia otras personas no se había estudiado en profundidad hasta ahora. Sin embargo, una reciente investigación de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha demostrado que la práctica de la atención plena aumenta el altruismo y la intención de ayudar a los demás.

Thomas-Gumpel

Thomas Gumpel

Para llevar a cabo este estudio, los doctores Tomas Gumpel y Yael Malin contaron con la participación voluntaria de 210 estudiantes universitarios, que fueron divididos de forma aleatoria en tres grupos. El primero recibió dos sesiones de Mindfulness basadas en el programa MBSR, el segundo grupo escuchó dos sesiones de música clásica, mientras que el tercero asistió a dos conferencias de empatía y ayuda.

Posteriormente, todos los estudiantes escucharon un programa de radio en el que se incluía una entrevista simulada a una estudiante llamada Anna, que supuestamente padecía una enfermedad crónica. Anna describió su vida desde que descubrió que estaba enferma, explicó que había perdido el trabajo debido a su discapacidad y narró su lucha contra la enfermedad mientras intentaba completar su título universitario. También relató las dificultades que tenía para pagar su tratamiento mientras estaba en la universidad.

Después de escuchar la entrevista, se pidió a los participantes que completaran el cuestionario de respuesta empática (ERQ) para medir cuánto les importaba la situación de su compañera. Para tener una mayor certeza sobre su intención de ayudarla, se sondeó la disposición de los participantes a inscribirse como voluntarios en una organización que ayuda a personas en una situación similar a la de Anna. Todos los cuestionarios fueron anónimos.

Los resultados del estudio concluyeron que un porcentaje significativamente mayor de los estudiantes que habían recibido las sesiones de Mindfulness estaba dispuesto a brindar ayuda a su compañera enferma (50,8 %), en comparación con los universitarios que habían asistido a las sesiones musicales (31,2 %) o a las conferencias (31 %). También se detectó que su nivel de empatía era superior al resto.

Los investigadores consideran que este estudio ha mostrado “el potencial de la atención plena para cultivar la propensión a brindar ayuda cuando se expone a un extraño en apuros y respalda la doctrina budista de que la práctica de la meditación cultiva la compasión”. No obstante, precisan que es necesario un trabajo adicional para examinar si las prácticas más prolongadas de atención plena tienen un efecto más profundo y duradero en las conductas altruistas.